El automóvil es el medio de transporte más disfrutado en Chile

El Informe de Movilidad de Ipsos 2026 muestra la importancia de este tipo de vehículos en la vida diaria de los chilenos y la evalúa dentro de un contexto más amplio: considerando las alternativas disponibles para desplazarse, la seguridad de los trayectos y las expectativas frente a las nuevas tecnologías.

24 de septiembre de 2026

Llegar al trabajo, acompañar a la familia o salir de paseo permite entender el lugar que ocupa el automóvil en la vida diaria. En Chile, ese vínculo se refleja en el Informe de Movilidad de Ipsos 2026: es el medio de transporte más disfrutado por los encuestados y el 24% de los conductores consultados considera que no podría vivir sin él. El estudio permite observar tanto el gusto por viajar en automóvil, como la importancia de disponer de uno para resolver las necesidades de cada día.

La relevancia de este tipo de vehículos también aparece en los resultados internacionales. La investigación, realizada entre 23.722 personas de 31 países, lo identifica como el modo de transporte más disfrutado en 22 de ellos. En el promedio internacional, el 43% de quienes conducen automóvil o camioneta considera que no podría vivir sin su vehículo, mientras otro 43% podría hacerlo, pero preferiría conservarlo.

Para comprender esta relación, también es necesario mirar dónde viven las personas y qué alternativas tienen a su alcance. En el conjunto de países estudiados, el 60% de los conductores de zonas rurales considera imposible vivir sin su vehículo, frente al 37% de quienes residen en áreas urbanas. A su vez, el 68% de los encuestados urbanos considera accesible el transporte público, proporción que baja al 44% en zonas rurales. Estas diferencias muestran por qué las necesidades de movilidad deben abordarse considerando la realidad de cada territorio.

La convivencia entre estas formas de desplazarse plantea una preocupación compartida: la seguridad vial. En Chile, el 74% de los encuestados manifiesta inquietud por la seguridad en las vías de su zona, frente al 55% del promedio internacional. En ese contexto, el 78% respalda normas de tránsito más estrictas, comparado con el 66% del promedio de 30 países publicado para esa pregunta.

Esta preocupación también se traduce en apoyo a la prevención: a nivel internacional, el 71% respalda una mejor educación de los conductores y el 70% está a favor de reducir los límites de velocidad en zonas residenciales. En Chile, la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC A.G.) ha planteado medidas que complementan la prevención: incentivar la renovación de vehículos antiguos e inseguros por aquellos que hoy incorporan ADAS, ayudas y asistencias a la conducción y que permiten prevenir accidentes, incorporar la revisión de frenos ABS, control de estabilidad y airbags en las plantas de revisión técnica, y mejorar la notificación de llamados a revisión por seguridad o recalls del fabricante, gratuitos y que extienden la vida útil del automóvil. Estas propuestas forman parte de su agenda para modernizar el transporte.

La electrificación, por su parte, también despierta interés: al 47% de los encuestados en el promedio internacional le resulta atractiva la idea de conducir un vehículo eléctrico y el 53% cree que muchas personas adoptarán esta tecnología en los próximos cinco años.

El estudio también pregunta a qué tipo de empresa preferirían comprar un automóvil nuevo las personas. En Chile, el 62% elegiría una marca automotriz tradicional y el 14%, una empresa tecnológica que también ofrece vehículos. Mientras que en el promedio internacional, estas cifras son del 51% y el 15%, respectivamente. La comparación se refiere al tipo de empresa, no a si el vehículo es eléctrico o a combustión.

Para que el interés por nuevas tecnologías pueda convertirse en una opción cotidiana, también se necesitan condiciones que faciliten su uso. En esa línea, ANAC ha propuesto simplificar la instalación de cargadores en edificios y que los nuevos proyectos inmobiliarios incorporen desde su diseño la infraestructura necesaria para habilitar la carga. A ello se suman sus planteamientos para ampliar la red de recarga y promover incentivos que faciliten el acceso a vehículos más eficientes.

Son acciones vinculadas con necesidades concretas: poder renovar un vehículo, cargarlo donde se vive y utilizarlo con seguridad. En ANAC creemos que aportar información, propuestas y diálogo público-privado permite avanzar hacia una movilidad más humana, segura y sostenible.